domingo, 16 de agosto de 2026

Lucrecia Nación

Hace rato que la escuchamos, leemos y vemos con particular atención.

Siempre estuvimos en sintonía con su mirada, porque su trabajo se acercaba a nuestras habituales inquietudes, desde otro campo disciplinar.

Pasaron por nuestro taller, y están esos registros en nuestro canal de You Tube, otros cineastas que con su trabajo también iluminan nuestra búsqueda: Mariano Llinas, el gran ficcionador de vacíos, que tanto admiramos, y Ulises de la Orden, y sus fundamentales registros que parecen decirnos que en esas películas, Rio Arriba o Tierra Adentro para destacar un par, parece estar a la vista el gran conflicto fundante de nuestra Nación, que nadie se anima a abordar .

Pero tal vez sea ella quien resuma y potencie esos dos abordajes y que, con la reciente Nuestra Tierra, nos motive a volver ineludiblemente a ella, esta vez reconociendo en este trabajo un camino a seguir con nuestro proyecto: tomarse el tiempo de estudio y trabajo necesario para construir un documento, y luego salir con él a participar activamente en la conversación pública.

Eso es lo que vimos a partir de la presentación del inexorable registro que es la película, sumado a una serie de entrevistas dadas tras el estreno, donde Lucrecia sale a poner a la vista para quien quiera escucharla (sobre todo algunos dirigentes que debieran haber recibido el impacto) la importancia de reconocer el origen de los conflictos, allí donde se decide la configuración de los mapas de pertenencia, de la legalidad de domino y administración del suelo, y quienes se sientan o se excluyen de las mesas donde esos mapas se dibujan.

Lo que ella registra en la Salta originaria, impacta años después en el conurbano contemporáneo, y es tal la sencillez con que se lo explica a Pedro Rosemblat y los otros interlocutores que intentan seguirla por esos días, que se nos ha vuelto imprescindible, aunque sea simbólicamente, darle un lugar de relevancia en nuestro proyecto académico.

Hemos nombrado a Lucrecia Martel, Profesora Titular Honoraria del Taller Nación, y así la hemos inscripto en las planillas que cada inicio de ciclo académico debemos presentar a la facultad para la asignación de cargos.

Para nosotros este pequeño gesto simbólico llevado a la formalidad burocrática, representa la reafirmación sobre las ideas y la mirada que venimos sosteniendo, la convicción real de que las incumbencias del Proyecto de Arquitectura deben ampliarse y volverse multidisciplinares, y finalmente, por fin, tener después de muchos años en la Facultad una Profesora Titular mujer en los 28 talleres de Arquitectura a cargo de varones.


Link al trailer

https://www.youtube.com/watch?v=yPQRXpzx55o

viernes, 14 de agosto de 2026

Ramón Nación

Cada inicio de etapa, el Taller Nación tuvo la vocación de referenciarse y ser interpelado, o de alguna manera acompañado por personas queridas o respetadas, caras al sentir del proyecto ya sea por afecto personal, por reconocimiento a su trayectoria, o ambas cosas a la vez.

En 2018, ante la instancia de concursar por la titularidad del espacio en la FADU, invitamos a escuchar la ponencia, a modo de agradecimiento y más allá del objetivo del Concurso, a algunas personas centrales a todo lo que había sido el proceso de formación disciplinar, en los años de estudiante y los primeros años como docente: Javier Sanchez Gómez, Horacio Torcello, Oscar Fuentes, Jorge Labonia y Javier de Moya, Profesores, y compañeros de docencia, fueron importantes en esa instancia fundante, representando de alguna manera todo el recorrido hasta llegar allí.

Poco tiempo después, y ante el inminente inicio de la catedra en 2019, fue Francisco Liernur quien generosamente accedió a recibirme para conversar acerca del Taller, su sentido, lo que implica la disciplina, sus diferentes abordajes y la enseñanza. Pancho fue muy generoso: no nos conocíamos, y a priori teníamos miradas no necesariamente afines en varios temas. Y siendo él una ineludible referencia académica, se dio a la charla con absoluta disposición, y fue muy valioso para mí; años después Pancho volvió al Taller en una recordada y apasionada charla debate que mantuvimos a sala llena, que muchos en el Taller Nación recordamos años después.

Este año 2026 para el Taller representa el cierre de un primer ciclo: habiendo durante 7 años estudiado el territorio nacional integrado en su lógica geocultural, nos debíamos una reflexión antes de iniciar un nuevo ciclo de recorrida por el país.

Ahora que conocemos el territorio, que lo estudiamos y proyectamos, queremos reflexionar acerca de cómo debiéramos habitarlo: La Ciudad, la verdadera máquina de habitar, será el objeto de estudio en este próximo ciclo, no ya en términos clásicos, sino en función a las agendas y demandas de esta época, que parecen pedir inteligencias y nuevas herramientas ante los actuales desafíos.

Mas que una aproximación descriptiva, o tipológica de la ciudad, lo que nos interesa es su razón de ser, porqué es como es, o cual ha sido el motivo para que un colectivo de personas diversas decida compartir su destino en un determinado sitio. ¿Cómo estructuraríamos si pudiéramos este territorio acorde al nuevo escenario local y global, detrás de que lógicas, intereses y oportunidades? ¿Dónde y cómo vivir?

Elegir Buenos Aires era necesario en la cronología futura del viaje: nos parecía que no podíamos seguir repensando y proyectando el territorio nacional, sin una reflexión profunda acerca del sentido de Buenos Aires en la historia del mapa nacional.

Su génesis y su historia, su presente dubitativo; la necesidad de recuperar una épica, quizá una Utopía, ese combustible tan necesario en épocas tan confusas.

Ramón dirigió una valiosa recopilación acerca de los proyectos utópicos para Buenos Aires; su historia y ese trabajo en particular, nos motivaron a contactarlo, de nuevo, sin conocerlo, pero necesitando pasar por él en este arranque de etapa.

Me atendió desde España, y enseguida nos hizo sentir en confianza, y demostró su interés y su cercanía al Taller. No quería que nos metiéramos en Buenos Aires, alentándonos a profundizar el trabajo territorial que veníamos haciendo en todo el territorio, que valoraba mucho.

Traté de que comprendiera y avalara nuestra intención, que mas bien tenía que ver con indagar en el sentido de habitar el Rio de la Plata, de haber construido un dispositivo habitable en torno a un puerto clave para la región. Y hacerle una critica a la ciudad en su relación al país, que nos permitiría reflexionar sobre la necesidad de ecualizar la patria.

No logré convencerlo, pero igual aportó unas cuantas referencias, que completaría con un poco de tiempo, con el compromiso de encontrarnos para una conversación en el marco del Taller con los estudiantes y docentes, para este segundo cuatrimestre.

Pero nos quedaremos con las ganas de contarle nuestras primeras reflexiones, y de contar con sus saberes, ya que, en estos días Ramón Gutierrez, a él nos referimos, falleció un tanto inesperadamente, justo cuando da inicio este segundo cuatrimestre en el que esperábamos rencontrarnos.


Valga este fragmento de esa charla que aquí compartimos, como nuestro homenaje y sentido agradecimiento.

https://soundcloud.com/elferreiro64/ramon-gutierrez-febrero-26


lunes, 11 de octubre de 2021

Planificar es la tarea ( y comunicar un deber!)

1- Hace algunos años, en el 2015, cuando nuestro proyecto académico nacía en el ámbito del Posgrado de la FADU UBA, tuvimos una serie de invitados (que venían a la facultad en persona de noche, no era por Zoom!) que alimentaban el espacio con sus conocimientos generosamente compartidos en aquellas aulas del cuarto piso.

El Proyecto desde su origen tiene como referencia indisimulable, la idea de repensar un modelo de país como territorio integrado, en línea con lo que en su momento expresó el libro La Nación Argentina Justa Libre y Soberana , de 1950.

Fue primero la Geógrafa Carla Lois, la que como parte de los idas y vuelta luego de su buenísima charla consideraba al libro como una pieza de propaganda, en una mirada parcial para nuestro entender; es verdad que el libro era la única forma de comunicación masiva de la época, y en ese sentido era una pieza de propaganda, pero que sin lugar a dudas llevaba en sus páginas un claro modelo de país pensado en todas sus dimensiones, a tal punto, que aun hoy, 70 años después, sigue siendo la base sobre la cual se sigue trabajando (y es el registro de buena parte de lo hecho que aún perdura como patrimonio público construido)

Fue luego el siempre provocador (en el mejor de sus sentidos) Mauricio Corbalán quien hizo un recorrido por varios casos de proyectos de planificación de la historia mundial que en el afán de dominar todas las variables, fracasaron mas tarde o temprano (no estaba incluido entre sus ejemplos el proyecto y el libro citado) proponiendo repensar el real valor y alcance de la vocación planificadora.

 Y también nos visitaron Marta Aguilar y Daniela Triegerman de Planificación Territorial de la Nación, para contarnos el PET (Plan Estratégico Territorial),  Plan que de alguna manera retoma la herencia del NJLS, y busca al día de hoy, actualizarlo y darle continuidad. (Esto en opinión personal no se ha logrado, y es esa actualización el objeto de reflexión de nuestro proyecto: recuperar la inteligencia que construyó ese proyecto y ese documento, buscar descifrar que pensarían hoy sus autores acerca de como pensar el territorio, detrás de que intereses y cuáles serían los paradigmas a honrar.)

2- Seis años después, en el digital año pospandemia 2021, el Taller Nación, en su formato cátedra de grado, acaba de convocar a un primer encuentro presencial de docentes y estudiantes; la cita se dió allí donde empieza la Pampa objeto de reflexión del Taller este año, en San Vicente, en la Quinta Museo Provincial 17 de Octubre.

  


La quinta ofrece una serie de atracciones que pueden interesar o no , pero lo que indudablemente debiera tratarse de una recorrida necesaria para todos, mas allá de las simpatías e ideologías, es la notable muestra permanente del museo, curada por el arquitecto Pablo Beitía: refleja la épica con la que se delinea y se lleva adelante un proyecto de Nación, en un contexto particular de planeta en posguerra, de redefinición de territorios e intereses, de ideales y futuro; y cómo ese proyecto es argumentado y puesto a conocimiento de la población, en una época donde comunicar era mucho mas difícil en términos de herramientas para hacerlo y alcanzar a los habitantes de un país tan extenso.

Primer noción: dibujar completo ese país tan extenso, reconocerlo, dirigirse a la totalidad de sus habitantes: una casa única con todos adentros, así se entiende el país en aquel entonces, y así se lo trata, con los conocidos alcances que en materia de territorio supo tener esa lectura del país.

 Segunda idea, planificar en el tiempo! establecida la hipótesis de país deseado, puesto en contexto histórico, y definidas las políticas para llevarlo a cabo (sin entrar a evaluarlas), ponerlas en una agenda, en tiempos, en secuencias, estableciendo un cronograma, un plan.

Y allí aparece el plan quinquenal, donde guste o no, todos saben para donde se va.

Y se debate, y se legisla. Se determinan plazos, se asignan presupuestos. Y se ejecutan.


 

 de

es el día de hoy que buena parte de esa planificación constituye el patrimonio público vigente.

Ese proyectar, aun materia de propaganda, aun con todos los aúnes, es capital colectivo vigente.

Que aprendimos estos 70 años?

3- Cuando vimos esta imagen, en uno de los primeros actos del actual gobierno, nos entusiasmamos:


Hicimos una lectura esperanzada:

Unos pocos hombres, sobre el soporte natural pleno, la barranca del Paraná, solo una bandera.

Todo para hacer.

Creímos leer la posibilidad de un nuevo contrato entre la cultura y la naturaleza.

Un escenario post episodio global: la pandemia hoy, como la guerra en aquel entonces, abría la posibilidad de pensar en nuevas formas de habitar, detrás de nuevos paradigmas.

Aparecía la idea de las nuevas 24 capitales, repensar la hidrovía como Paraná, compartir su destino con las provincias involucradas.   

Los grande debates ambientales productivos por darse: la alimentación, el extractivismo, las fumigaciones, el agua, el uso ecualizado del territorio, el derecho a la vivienda.

La expectativa y el apoyo de todo un país que no logra salir de una eterna adolescencia.

Pero si bien la pandemia complicó las cosas, mas lo ha hecho la propia coalición gobernante, que no pudo armar un proyecto, un plan, donde todos supiéramos donde estábamos yendo, y se atomizó en muchas coyunturas inútiles.  

Y rápidamente, tronó el escarmiento.

4- Mientras escribimos estas cansadas reflexiones ( son muchas las desilusiones ya...) anuncios de diversas dimensiones inundan los medios, tal vez tarde, tal vez, ojalá, a tiempo.

Ninguno dentro de un marco reconocible que vaya en una dirección sostenida en el tiempo; o al menos, nadie nos contó el plan.

Vivimos una realidad compleja, para el planeta en general, y mas para nuestro pendular país. Nadie ignora la pandemia, ni las herencias, ni la actualidad.

Pero si parece que ignoramos, todos, la necesidad de establecer algún acuerdo, algunas líneas que no haya dudas son imprescindibles ir construyendo.

 Entre tanto anuncio, aparecen un par de voces pidiendo un plan, incluso, escuche la palabra quinquenal. Se empieza a dar forma a esa idea.

Los mas memoriosos, al menos, recuerdan que es por ahí.

El problema ahora , es que eso para muchos signifique repetir los argumentos que ese gobierno de Perón, expresaba 70 años atrás, en un mundo que ya no existe. Los dueños son los mismos, pero los conflictos, y las herramientas son muy diferentes.

 

Ya no alcanza con repetir las recetas y estrategias de aquellos planes; en todo caso, sería interesante saber que es lo que Perón y sus equipos dejarían registrado en una versión contemporánea de aquel gran libro si lo hicieran hoy.

Mientras hay que resolver urgencias ineludibles, alguien tiene que pensar mas lejos, porque en definitiva los tremendos problemas de la coyuntura urgente, solo se solucionaran en el marco de políticas, y acciones de gobierno sostenibles en el tiempo, en un mundo que es muy variable y voluble, pero que al pragmatismo, le pide un mapa.

Planificar (y comunicar y ejecutar) es la tarea.

martes, 25 de mayo de 2021

Los Territorialistas: Los nuevos (viejos) referentes

El Taller, acorde a entender los desplazamientos que han sufrido los paradigmas de la cultura, trabaja en determinar las nuevas referencias y herramientas que permitan operar en las nuevas dimensiones asumidas.

Desde la antiguedad a la modernidad, la arquitectura fue evolucionando en su dimensión edilicia, para dar paso a la cuestión urbana, que encuentra en la modernidad su periodo de máxima expansión con la revolución industrial como gran motor de la construcción de ciudades y desplazamiento desde lo rural a lo urbano.

Es la revolución tecnológica y digital la que unifica el mundo y lo integra, la que vuelve instantáneo y accesible cada rincón del  planeta y sus recursos, y es en ese escenario que el territorio integrado necesita nuevas reglas y herramientas para administrarlo, lo que le propone a nuestra disciplina, asumir esa nueva dimensión.

Edificio y ciudad han ampliado las bibliotecas y perfeccionando las herramientas para sus desarrollos, pero el Territorio en su complejidad, obliga a integrar disciplinas e inteligencias, a operar colaborativa y complementariamente, y es allí donde aparecen nuevas referencias y saberes, indispensables para enriquecer el rol articulador y diferencial del proyecto arquitectónico.

Y mientras construimos esas herramientas, y en la búsqueda de esas nuevas referencias, es interesante encontrar en el pasado esa novedad; la historia suele ofrecer inteligencias y acciones que permiten entender que no siempre el futuro queda hacia adelante.

Francisco Pascacio Perito Moreno, Florentino Ameghino y Carlos Thays, todos nacidos a mediados del siglo 19, y de amplia trayectoria sobre los inicios del siglo 20, sean tal vez tres buenas referencias fundantes. Desde el inicio de la constitución del territorio nacional nos brindan inteligencias, estrategias y obras vigentes como nunca,  que nos ayudan a construir nuevas herramientas para abordar los conflictos  que el territorio integrado ya no puede resolver en la lógica de intereses, legalidad y dueños vigente.

Moreno,  entre muchas cosas, y además de ser responsable de dar argumentos para delimitar a favor de nuestra Nación el territorio con Chile, es quien impulsa la creación del primer Parque Nacional, el Nahuel Huapi, donde descansa, en la isla Centinela camino a Puerto Blest. Es el que impulsa la idea de piezas públicas naturales como reserva colectiva a escala territorial.

 





Ameghino, entre sus múltiples investigaciones, es quien propone un sistema de canales de retención y no de drenaje y desague para el problema de secas e inundaciones de la provincia de Buenos Aires.  Propone así acciones infraestructurales en la lógica legitima del soporte natural, mas allá de la división política y la legalidad existente.





Thays, el único arquitecto de los tres, además de haber dado forma a los parques emblemáticos de varias ciudades de la región, estructurantes públicos de sus tejidos urbanos, es quien impulsa en origen la industria nacional de la yerba mate a partir de sus plantaciones, y realiza el proyecto para el segundo de los Parques Nacional en el Iguazú.  Sus espacios públicos son estructuras naturales a escala metropolitana, soporte indispensable del crecimiento y la densificación de sus respectivas ciudades.






Son estos, entre otros muchos, actores de la historia de nuestro territorio, que se vuelve indispensable incorporar en nuestras bibliotecas como referencias ineludibles, interdisciplinares, y complementarias, para la formación de un arquitecto que pueda articular las diversas y complejas dimensiones que la época nos demanda: entender las dimensiones y escalas del territorio integrado, nos va a permitir pensar los problemas profundos, proponer los programas y sitios apropiados y proyectar los edificios pertinentes.

 

 

viernes, 5 de marzo de 2021

Como cursar 2021?

 

Últimos días de febrero 2021, casi un año del primer caso de Covid 19 en el país, a días del inicio de la cuarentena estricta que aun transitamos.

Pocos días faltan para el inicio de un nuevo ciclo lectivo en la FADU, y apenas acaban de anunciar las fechas de inscripción e inicio de clases; como si no hiciera falta decir cantidad de cosas después de que todos transitamos un año salvaje, lleno de angustias e incertidumbre, sin ningún elemento que permita evaluar mas no sea como una aproximación, las secuelas de haber cursado un año a distancia, y ante otro posible ciclo en este formato.

No hay más nada que decir que las fechas, y que empiece la función?

No habría que hacer algo con los estudiantes que entran a una facultad a la que nunca entraron?

No habría que hacer algo para aquellos que terminan y se irán de nuestra casa de estudios por zoom?

En serio vamos a seguir así sin más este año con un formato que fue una heroica adaptación de todas y todos ante la extraordinaria irrupción del escenario pandemia?

Parece que la Institución debiera darle un nuevo marco a este curso; no es lo mismo este arranque que el 2020. Aquellas dudas e incertidumbres ya no están; es real que hay otros condicionantes, pero lo que fue sorpresa y temor, hoy debieran ser alternativas.

En ese sentido, en el Taller, consideramos al menos, volver a compartir con la comunidad el sentir ante estos temas, con un muy sencillo cuestionario en las redes: ninguna genialidad, solo comunicarnos con quienes formamos parte de un proyecto y compartimos inquietudes, y poner en común temas básicos acerca de lo que nos convoca:

Como cursar 2021?

Es interesante:

-en Instagram, 66% presencial y 34% virtual; donde mayoritariamente circula información entre estudiantes jóvenes que están cursando, incluso algunos tal vez cursaron solo un año presencial y un año virtual nomas, 2 de cada 3 estudiantes quieren volver a presencial con reparos, pero el otro de esos 3 prefiere lo virtual: se ahorra el viaje, entre 3 y 4 horas cada 4 horas de cursada cada noche lo que es mucho tiempo y dinero; las horas de cursada son puras, 100%  de cursada, nada de café, ni llegadas tardes (5 minutos de demora en zoom son imperdonables, y nada en lo presencial)  Hemos accedido a conversaciones por instagram live que difícilmente  hubiéramos logrado convocar una noche de invierno a la gélida ciudad universitaria.

En fin, muchas cosas para capitalizar
 

-en Facebook, 73% presencial, 27% virtual;  el público es un poco mayor, quizá ex estudiantes ya recibidos, colegas docentes, testigos de otro aspecto vital de nuestra formación: la mesa colectiva, el otro, lo intangible de compartir, tan solo estando, escuchando, dando lugar a ese factor inesperado del encuentro. Aquí, los viejitos de Facebook, de cada 4, 3 quieren volver a verse, y solo 1 prefiere quedarse en casa.

No extrañamos la presencialidad por nostálgicos, sabemos, sin haberlo cuantificado, lo imprescindible de lo comunitario. Nuestro ejercicio profesional, el objeto de nuestra carrera, es formarse para articular una actividad colectiva, de múltiples actores que debemos materializar en un sitio dado.

Ese rasgo solo puede aprehenderse allí, en un lugar, y con los demás.

También aquí hay mucho capitalizado que no podemos ni vamos a perder.

En el Taller algo de esto suponíamos, y por eso lo queríamos chequear, ya que el curso que les vamos a proponer, va a contemplar este escenario.

En la próxima semana les contaremos un poco más, para que tengan todas las herramientas para elegir como y donde cursar este 2021.

Un gran abrazo, nos estamos viendo!

martes, 21 de abril de 2020

ADN 2020: Encuentro en el Fin del Mundo


Cuando este texto sea publicado,  se supone que debiéramos estar abordando la primer cena en los confines del mundo, en una nueva reunión del encuentro proyectual de la red nacional ADN, integrada por varias facultades de arquitectura y urbanismo del país.
Supongo estaría por pedirse el primer brindis por concretar un viejo anhelo, el de reconstruir esa distancia simbólica entre la Quiaca y Ushuaia, los primeros dos destinos nada ingenuos elegidos por ADN, para de alguna manera establecer la real dimensión del territorio objeto a reflexionar por el programa en el tiempo.
 Fascinados por el marco extraordinario del encuentro, un clima de camaradería y entusiasmo sobrevolaría las mesas, y un frio no habitual para la mayoría pero muy querible ayudaría a unir literalmente a las delegaciones.
Hoy, estas imágenes son parte de una ficción, cercana, creíble, casi comprobable, si no fuera porque un evento absolutamente excepcional que las reales ficciones hubieran fechado 30 años en el futuro, irrumpió dramática y aun inexplicablemente en nuestras vidas, y todos los planes han volado por el aire, dejando en blanco todos los guiones, que aun los mas audaces no saben como empezar a escribir.
EL premio consuelo en el desconcierto, es que deberemos asumirnos como uno de los responsables de darle sentido y forma a ese nuevo escenario, la gran disputa de una nueva era que anticipadamente, ya empezó.
Estas líneas buscan honrar de alguna manera, todo aquello que se había concretado del encuentro, que nunca empezó, pero sí: a la ciudad de Ushuaia y su intendente Walter Vuoto, que entre su reciente asunción y el inicio de la gestión, rápidamente abrazo y apoyo la iniciativa; a la arquitecta Valeria Trotelli, alma mater de la gestión del encuentro allí, lo que incluyo barcos, micros, hospedajes, excursiones, conferencias e invitados...por nombrar solo algunos aspectos de lo que implica organizar estos encuentros y su titánico trabajo. Al CONICET, un vínculo de lujo del programa, y al CADIC, su delegación allÍ en el sur, que nos alojaría, y nos sumaria conocimientos y especialistas en el marco de las conferencias: a la arquitecta Josefina de Beauroyre y la Doctora Arquitecta Ines Moisset, nuestros nexos con la institución CONICET, en una relación que honra al Taller Nación y al programa ADN.
Y a una serie de amigos y colegas que fue fueron aportando información, contactos y entusiasmo para que todo estuviera esta semana, impecable, en nuestra primer jornada del encuentro.


Esta imagen que nos envía Valeria ayer, da cuenta del giro dramático que esta película de ciencia ficción ha producido en nuestras agendas: la hostería municipal, una de las sedes que alojaría parte de las delegaciones, convertida en hospital de campaña, a la espera de posibles picos de contagio.

La isla, aislada y en cuarentena, debe, si quiere o necesita conectarse por tierra con el resto del país, salir del país y volver a entrar, lo que de hecho implica someterse a dos protocolos nacionales probablemente diferentes ; a su de por sí ya excepcional relación vincular con la Nación, la pandemia lleva a extremos insospechados el futuro devenir de esta porción de nuestra tierra.
SI el ADN no pudo iniciar en sus términos habituales su encuentro anual, es importante recordar y reforzar la idea de que se inicia hoy, y con un nivel de compromiso absoluto, el tiempo de reflexión, estudio y entendimiento de los escenarios que se avecinan, que en la proyección del Taller y de ADN suponíamos como hipótesis de trabajo para 2050, para la época que nuestros actuales estudiantes estuvieran al frente de las decisiones de lo público, pero que dramáticamente se anticipa y nos encuentra con la guardia baja, y con herramientas a medio construir.
Cuando denominamos a esta nueva edición de ADN, Encuentro en el fin del mundo, jamás podíamos prever que no sería su dimensión geográfica lo que le daría sentido a nuestro trabajo, sino su aspecto temporal, la dimensión de época, de fin de ciclo, de salto a una nueva realidad aun difícil de abrazar. El Fin del mundo tal lo conocimos.
Aún cuando la pandemia se controlara en un breve período de tiempo, cosa que no parece probable, lo que viene queda hacia adelante, será distinto a lo que fue nuestra normalidad, y va a requerir de mucha humildad y aceptación de lo próximo, pero también de lucidez, compromiso y espíritu innovador;  en esto, la historia, y el soporte natural ofrecen cantidad de inteligencias, que debemos estar prestos a interpretar, porque en ese bagaje que dejamos olvidado en el pasado, disponemos de buena parte de las pistas para abordar el futuro.
Abril 2020

domingo, 24 de marzo de 2019

#25M: Que pasó con tu inscripción!

Mañana comienza el período lectivo 2019, mas allá de que se concrete el Paro anunciado o no.
Las Cátedras, aun hoy, no terminan de saber a ciencia cierta como se componen sus cursos, por lo que tampoco saben como serán las designaciones de sus cuadros docentes.
No hay un protocolo claro que permita a toda la comunidad de la FADU saber las reglas del juego.
Sobre un supuesto acuerdo años atrás de algunas cátedras de generar acciones para ecualizar los extremos de inscripciones, para evitar cátedras multitudinarias y cátedras vacías, lo que así enunciado pareciera una iniciativa valiosa aplicable puntualmente hasta establecer una modalidad consensuada y sobre todo a la vista, quedó un mecanismo desconocido para casi todos, arbitrario y manejado puertas adentro, discrecionalmente, que en el caso de nuestra cátedra, nueva, sin historial ni parámetro al que referirse, llegó al extremo de tener cupo de inscripciones en 15 estudiantes!

Para quienes no conocen como se estructuran los cuerpos docentes, breve explicación: se asignan  puntos por estudiante inscripto, y los cargos consumen esos puntos según la categoría docente (otro día explicamos esto en detalle) Lo importante es que se necesitan 25 alumnos para contar con un cargo docente.
Si la Facultad, a una cátedra nueva, que encima ha generado una expectativa de inscripciones interesante, le pone un cupo de 15 estudiantes, lo que como institución le está diciendo a esa cátedra, es que no quiere que logre tener docentes designados y menos rentados, con lo cual está declarando la muerte del espacio antes de que el mismo nazca.
luego de reclamar, telefónicamente, en persona y en las redes, logramos que atendieran nuestra demanda, pero solo para subir un poco el techo, fijándolo en 25.

La realidad, es que todo este manejo, además de ser absolutamente discrecional y tendencioso, genera cantidad de consulta, incertidumbres, decisiones sobre bases inciertas, tiempo perdido por docentes y estudiantes, todo un cúmulo de energía y tiempo desenfocado y perdido, que por otro lado genera beneficios y ventajas para otras cátedras que en ese marco inexistente, poseen cupos diferentes, que en algunos casos crecen en relación a años anteriores, sin que nadie sepa debido a que ocurre.
Colas el 19M para hacer lo que en dos fechas de inscripciones por sistema no se les permitió. Cuanto capital dilapidamos permanentemente?

Esa es la facultad a la que llega nuestro proyecto, que como Cátedra Nueva lo que hará al respecto es trabajar para que el sistema cambie, y evitar caer en el timbreo en el que terminan estos procesos, para mendigar, desde la evidente desventaja que genera la cantidad de inscriptos con lo necesario para crear un cuerpo docente digno, alguna mirada compasiva, pidiendo un par de cargos.

Fuimos convocados a una reunión con el Vicedecano a cargo desde hace horas de estas decisiones, y le hicimos saber que nuestro Proyecto, formalizado en  Cátedra obtenida por Concurso Académico, pretendía que tenga un cuerpo docente designado y con cargo con 2 docentes por nivel, como mínimamente debiera ser, mas allá de las inscripciones (de estas inscripciones con techo). Veremos cual será la respuesta institucional finalmente.

No es menor decir que la Facultad, como institución, no publicó jamás que en este ciclo lectivo 2019 había dos nuevos proyectos académicos ( Taller Nación y Taller A77) que se sumaban a la oferta académica de nuestra prestigiosa casa de Estudios: último turno en el ciclo de charlas de presentaciones como una mas de las cátedras, a una semana de las inscripciones como única mención y bienvenida... (En los barrios, que es una extraña geolocalización académica que apareció como dato referencial en reunión de Titulares, a eso lo llaman entrar por la ventana)

Hasta aquí lo sucedido, que compartimos por respeto a nuestros 120 inscriptos, mas un 25% mas, otros 30, que consultaron para inscribirse pero que en ese maremagnum fueron derivando a otros espacios ante la imposibilidad del cupo y el temor a quedar fuera de inscripciones.
Compartimos también el SIU GUARANI al día de hoy de nuestro Taller: parece que esto antes era de libre acceso y hoy no. Cuanto mas a la vista esté la información, menos incertidumbre para toda la comunidad. Ojalá todos exijamos que toda la información que regula nuestro cotidiano en la Facultad se publique.
Esperamos poder cerrar este tema, mas allá de que aún no está cerrado, para dedicarnos a compartir contenidos, objetivos y novedades del curso que se inicia, y en todo caso compartir posibles noticias valiosas a futuro que mejoren estos mecanismos, por el bien de toda la comunidad FADU.