domingo, 16 de agosto de 2026

Lucrecia Nación

Hace rato que la escuchamos, leemos y vemos con particular atención.

Siempre estuvimos en sintonía con su mirada, porque su trabajo se acercaba a nuestras habituales inquietudes, desde otro campo disciplinar.

Pasaron por nuestro taller, y están esos registros en nuestro canal de You Tube, otros cineastas que con su trabajo también iluminan nuestra búsqueda: Mariano Llinas, el gran ficcionador de vacíos, que tanto admiramos, y Ulises de la Orden, y sus fundamentales registros que parecen decirnos que en esas películas, Rio Arriba o Tierra Adentro para destacar un par, parece estar a la vista el gran conflicto fundante de nuestra Nación, que nadie se anima a abordar .

Pero tal vez sea ella quien resuma y potencie esos dos abordajes y que, con la reciente Nuestra Tierra, nos motive a volver ineludiblemente a ella, esta vez reconociendo en este trabajo un camino a seguir con nuestro proyecto: tomarse el tiempo de estudio y trabajo necesario para construir un documento, y luego salir con él a participar activamente en la conversación pública.

Eso es lo que vimos a partir de la presentación del inexorable registro que es la película, sumado a una serie de entrevistas dadas tras el estreno, donde Lucrecia sale a poner a la vista para quien quiera escucharla (sobre todo algunos dirigentes que debieran haber recibido el impacto) la importancia de reconocer el origen de los conflictos, allí donde se decide la configuración de los mapas de pertenencia, de la legalidad de domino y administración del suelo, y quienes se sientan o se excluyen de las mesas donde esos mapas se dibujan.

Lo que ella registra en la Salta originaria, impacta años después en el conurbano contemporáneo, y es tal la sencillez con que se lo explica a Pedro Rosemblat y los otros interlocutores que intentan seguirla por esos días, que se nos ha vuelto imprescindible, aunque sea simbólicamente, darle un lugar de relevancia en nuestro proyecto académico.

Hemos nombrado a Lucrecia Martel, Profesora Titular Honoraria del Taller Nación, y así la hemos inscripto en las planillas que cada inicio de ciclo académico debemos presentar a la facultad para la asignación de cargos.

Para nosotros este pequeño gesto simbólico llevado a la formalidad burocrática, representa la reafirmación sobre las ideas y la mirada que venimos sosteniendo, la convicción real de que las incumbencias del Proyecto de Arquitectura deben ampliarse y volverse multidisciplinares, y finalmente, por fin, tener después de muchos años en la Facultad una Profesora Titular mujer en los 28 talleres de Arquitectura a cargo de varones.


Link al trailer

https://www.youtube.com/watch?v=yPQRXpzx55o

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